miércoles, 9 de mayo de 2012

BOTICA R162


La periodista Regina Martínez en imagen de archivo.
BOTICA R162
Jorge Meléndez Preciado
                A Buva (el Búho- Valle)  y a Pepe López Arévalo, ex  dirigentes de la UPD
                Insustancial
                Los debates, indudablemente, sorprenden. Por más acartonados que sean, y vaya si lo fue el mexicano, hay  cuestiones que  salen de control. Quizá lo más desconcertante fue el vestido de Julia Orayen, al cual no tomó atención (¿o sí?) el productor Jesús Tapia, ex de Cepropie con el esquizoide Fox. Lo otro fue malos enfoques, cortes de sonido, encuadres que ni siquiera en canal 11- donde se podía hacer el crimen perfecto, en sus inicios, según varios especialistas-  y más  descuidos. El IFE hizo patente que le importa un rábano  su trabajo. Incluso dejaron   que los partidos indujeran  las peguntas a contestar por sus abanderados. Leonardo Valdés sonreirá  tontamente y justificará. Gabriel Quadri, dicen, fue el ganador. Quien critica a los políticos aunque es un títere de una jefa, resultó que es el actual líder moral de esta república. Lo que muestra claramente que lo escuchado en pantalla nos alela. Peña Nieto se quejó del poco tiempo que le dieron para responder. Hubiera festejado el asunto. Su dicción, sus anglicismos, la manera en que destroza el lenguaje es más grave que los  silencios en la FIL. La señora Mota no acaba a decidirse: es candidata del PAN o alfil de Felipe Calderón- ¿por ello no se le despega Margarita?  Ya no sonríe para todo, a veces trata de explicar algo y sigue el guión que le dictaron: todo contra el mexiquense. Andrés Manuel parece que cambia pero no logra desprenderse de sus prejuicios. Es cierto que tiene logros y debe presumirlos, aunque no los contrasta efectivamente. Pero además, insiste en querer luchar solo contra el mundo y no escucha ni a su gabinete propuesto. Ganadores según encuestas varias: Quadri y el Peje. El equipo de Peña, feliz. No habrá cambios de fondo  hasta que los ciudadanos intervengan. Sicilia tiene razón, la ignominia  vendrá.
Indignación
Mientras Felipe continúa su gira de aparentes logros, los homicidios contra periodistas y la gente continúa. Todos los días hay decenas de asesinados. En el gremio causó un estremecimiento mayúsculo cómo liquidaron a Regina Martínez. Al reclamo acudieron los directivos de Proceso y encueraron al demagogo  Javier Duarte. A los pocos días otros tres compañeros aparecieron masacrados, junto con una  joven. Hoy mismo varios fotógrafos salen nuevamente de Veracruz por temor a   engrosar la lista de víctimas. Nadie parará la masacre. Ni la inútil Fiscalía encuadrada en la PGR ni la nueva ley que no ha emitido Calderón ni las promesas de Gobernación que son en ocasiones rituales del caos. Es indispensable coordinar esfuerzos entre informadores para realizar acciones eficaces, molestas para los funcionarios y que los saquen de la inercia en la que se desempeñan. Además, exigirle a quienes hoy están muy quietos que se solidaricen con aquellos que se juegan la vida por la información y únicamente  reciben plomo y  demandas.
                Peñita
                El señor  Moreno Valle quiere seguir el ejemplo de Enrique el copetón y ya va pavimentando el camino para  el 2018: ser el candidato, de quien sea, a la grande. Una nueva prueba de ello fue el insultante gasto para conmemorar el 5 de mayo. El rescate de dos o tres publicaciones importantes y el derroche millonario en un acto donde hubo sirenas y  un aparente Neptuno, fue lo visible. Estamos, nuevamente, ante algo que se hace para que dos personajes que han coincidido en el PAN, Felipe y Rafael, se luzcan ante los televidentes. Claro, el primero nos volvió a echar el rollo que sin él, gracias a la Providencia (el estado laico es cosa de archivo), no hemos caído en manos de los narcotraficantes. ¡Qué tal!  En tanto el góber atildado y enojón, desea que las batallas aztecas por la soberanía se parezcan a los churros de Hollywood para que el sea el nuevo súper  héroe. La nacopolítica a todo lo que da.
                Dos
                “En el verano de 1812 Napoleón congregó a su imponente Grande Armée. Más de medio millón de soldados se concentraron en las orillas del río Niemen.  Napoleón estaba a punto de emprender la más arriesgada de sus campañas: la invasión a Rusia”. Hoy sabemos que aquello resultó el gran fracaso del francés.  Acerca de ese episodio tenemos: La derrota de Napoleón en Rusia de Philippe- Paul de Ségur (Duomo), un relato magnífico e intenso.  “Muchos- quizás la mayoría- de los poderes regidos por las instituciones políticas del Estado ‘se evaporaron’ en el ‘espacio de flujos’ (como lo enuncia Manuel Castells), al decir de Zygmunt  Bauman en: Daños colaterales (FCE). Por eso los desplantes de Salinas Pliego y otros.
jamelendez44@gmail.com

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